viernes, 9 de septiembre de 2016

De escapada a un pequeño pueblo

Todo comienza una tarde de verano, yo en una ciudad distinta, jamás había estado en esta parte de España, un buen día una persona muy especial para mi, me pregunta cosas cómo si me gusta mas la montaña o la playa, el norte o el sur, el calor o el frío, en fin pues cosas que yo en ese momento no me daba cuenta de lo que se estaba sucediendo por su cabecita loca, esta persona tan especial para mi fue muy lista la verdad ya que no me preguntó todo a la vez, sino que hablaba conmigo y de vez en cuando me sacaba la información, yo no me esperaba nada de nada.
Uno o dos dias mas tarde me preguntó que si nos íbamos de fin de semana y mi cara fue de: ¿PERDON?, no dude en contestar que si, el viernes me recogió y nos pusimos de camino hacia un lugar al norte, yo no sabia a donde me llevaba, he de reconocer que más de una vez lo intenté averiguar ya que el móvil nos servia de GPS para guiarnos hasta nuestro destino, pero todas las veces que lo intentaba me pillaba y me quitaba el móvil.
Llegó un momento en el que decidí dormirme, creo que fue a la altura de Astorga, no lo recuerdo muy bien pero solo sé que 3 horas mas tarde me desperté y estábamos en Galicia, claro yo me quedé a cuadros, y me pregunté ¿Que hago yo aquí?, en fin paramos a tomar algo y a estirar las piernas y seguimos, las vistas eran espectaculares, verde verde y más verde no me lo podía creer era mágico, pero todo se torció como siempre tiene que pasar, algo tenía que pasar mal, empezé a ver unas motas en la luna el coche, y mi peor pesadilla se hacia realidad, estaba empezando a llover, no me lo podia creer parecía todo tan perfecto que no podia ser verdad, se encapotó el cielo en menos de 5 minutos, y estábamos llegando y yo me volví a preguntar ¿En serio Daniel que haces en este coche y en este lugar de España? me temía lo peor, un fin de semana pasado por agua no podia ser verdad, pero para colmo la cosa no acaba ahí, estábamos a unos 15 - 20 min del hotel y la señora recepcionista nos llamaba, paramos el coche, claro yo no estaba conduciendo y tampoco podia descolgar porque se estropeaba la sorpresa, nos dijo que el uno 10 minutos ella se marchaba del hotel, que si tardábamos mucho y la dijimos que unos 20 minutos cómo máximo, entonces nos dijo que las llaves de la habitación las dejaba en el restaurante.
Llegamos al lugar, al final era una combinación de lo que mas me gusta, Playa montaña y en la zona norte de España, pero nos acompañaba un compañero de viaje inesperado, la lluvia y eso no lo había pedido.
Rellenamos papeleo y fuimos a la habitación parecía que se retiraba la lluvia y bajamos a tomar una caña en un bar, cenamos y me encomendé a todo para que hubiese sol por la mañana, y así fué no podía haber más sol durante dos días, que aproveche par ponerme mas que moreno, Dato: No lo conseguí, pero fue maravilloso, unas playas, unas montañas... en fin un pequeño paraíso que no estaba sobrexplotado en el mes de julio.


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